¿Sabías que aproximadamente 3 de cada 1.000 bebés nacen con pérdida auditiva permanente? Estos datos convierten la pérdida auditiva en bebés en uno de los defectos congénitos más comunes.
El oído comienza a desarrollarse en el útero materno. El órgano auditivo se forma por completo al final del tercer mes de embarazo y a partir de este momento el bebé puede oír, aunque los sonidos percibidos del exterior llegan amortiguados por el líquido amniótico y los tejidos de la madre.