Llegan las Navidades, cuidado con los juguetes ruidosos

Se acercan las fechas más esperadas del año para los niños. Muchos ya han escrito sus cartas a Papá Noel y a los Reyes Magos. Los padres se encargarán de hacer realidad los deseos de los más pequeños comprando los ansiados juguetes de la temporada. Sin embargo, no todo vale. En la elección de un juguete no sólo debe tener en cuenta los intereses del niño y la correspondiente fase de desarrollo del pequeño. Se debe priorizar la calidad del juguete asegurándose que lleven el sello CE que indica el juguete cumple la normativa europea de seguridad.

Entre otros elementos, el sello supone una garantía de que el nivel de ruido que emite el juguete está dentro de los límites establecidos por la ley. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), un ruido de 70 decibelios ya es desagradable para el oído humano. Por encima de 85 decibelios, comienza a dañar los mecanismos de la audición. El contacto continuo con un juguete que alcanza este nivel de ruido puede dañar gravemente la audición de los más pequeños.

Atentos a las imitaciones de los juguetes

Muchos juguetes adquiridos en establecimientos no especializados, dedicados a la venta de productos de imitación, pueden emitir un ruido por encima de lo permitido por la ley llegando a alcanzar hasta los 120 decibelios. Coches con sirenas, instrumentos musicales, juguetes que emiten sonidos, música, etc… deben ser utilizados con moderación. La pérdida auditiva provocada por ruido es acumulativa, eso quiere decir que se va produciendo de forma gradual con el paso del tiempo. Por eso es importante estar atentos al nivel de ruido que produce el juguete para evitar perjudicar la audición de los más pequeños de la casa.

Tiempo de exposición

En función de los decibelios se puede determinar el tiempo máximo de exposición al que un niño puede estar sometido sin que se comprometa su audición. Si el juguete emite un ruido de 85 Db no debe estar expuesto a este más de 8 horas. Este tiempo se reduce drásticamente a medida que los decibelios aumentan: 88 decibelios 4 horas, 91 decibelios 2 horas, 94 decibelios 1 hora y por encima de 94 ya no es recomendable una exposición de más de 30 minutos.

Advertencia a los padres con los juguetes ruidosos

La terapeuta del habla y educadora Andrea Cristiani Signorini Mantovani, explica que, incluso si el juguete cumple con las normas de seguridad es necesario que los padres estén atentos al niño después de que finalicen sus juegos ya que si el juguete no es apto o causa algún daño, por irrelevante que sea, se verá reflejado en el comportamiento posterior del niño: irritabilidad, cambios de comportamiento , insomnio, déficit de atención, dolores de cabeza, entre otros síntomas, que con el tiempo podrá dar lugar a una reducción gradual de la audición, e incluso podrá causar un daño profundo e irreversible en las células del oído interno.

Para evitar cualquier daño, desde todoaudifono.es hemos querido elaborar una lista con una serie de consejos que garantizan la salud auditiva de los peques.

  1. No comprar juguetes sin antes chequear el ruido que emiten. Si es irritable, molesto y demasiado alto para el padre, también lo será para el niño.
  2. No comprar un juguete si su volumen supera los 80 dB.
  3. Es importante que el juguete lleve la marca CE, eso implica que cumple con la normativa europea de seguridad.
  4. Para los juguetes más ruidosos puede ser una solución adecuada colocar un trozo de cinta adhesiva en los altavoces, controlar el tiempo de uso o bien quitar la batería del mismo durante un tiempo.
  5. Crear una zona de juego delimitada por esterillas y/o alfombrillas, de este modo se consigue reducir el ruido de juego.
  6. Finalmente, es importante que los padres enseñen a sus hijos a jugar sin acercar el juguete al oído y sin producir más ruido de lo necesario.