Vértigo posicional paroxístico benigno, causas y tratamientos

El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), también conocido como vértigo posicional es un trastorno bastante común producido por un problema en el oído interno. Sus síntomas más frecuentes son los episodios breves de mareos desencadenados por movimientos de la cabeza. Para entender el vértigo posicional es importante conocer brevemente el funcionamiento del oído interno, ya que es ahí donde se congregan las funciones de la audición y del equilibrio.

La parte anterior del oído interno, conocida como cóclea, está relacionada con la audición, mientras que la parte posterior está relacionada con el equilibrio y esta formada por un conjunto de tres canales, llamados canales semicirculares. Estos canales contienen en su interior un líquido denominado endolinfa y el movimiento de este líquido es el responsable de transmitir al cerebro información sobre el movimiento del cuerpo. Además esta directamente relacionado con el mantenimiento del equilibrio.

Causas y síntomas del vértigo posicional

oídointerno

Como ya hemos mencionado previamente, el vértigo posicional benigno es un trastorno originado en la parte interna del oído y se desarrolla por la presencia de pequeños cristales de carbonato de cálcico en el interior de los canales semicirculares. La presencia de estos cristales afectan el flujo normal del líquido dentro del canal, provocando una alteración en la información que se envía al cerebro, desencadenado la sensación de desequilibrio y mareo. Los síntomas del vértigo posicional pueden ser intermitentes y pueden incluir:

  • Vómito
  • Visión borrosa
  • Náuseas
  • Aturdimiento
  • Desequilibrio
  • Inestabilidad

Los movimientos que desencadenan los episodios de vértigo posicional pueden variar de una persona a otra. Sin embargo, la mayoría de los síntomas causados por este trastorno son provocados por movimientos específicos, por ejemplo: levantarse rápidamente, acostarse o voltearse en la cama, mirar hacia arriba o hacia los lados, etc. La sensación de vértigo puede surgir de repente y los síntomas pueden durar algunos minutos, aunque, ocasionalmente también pueden llegar a manifestarse durante horas.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico del vértigo posicional benigno se puede hacer a través de una serie de movimientos conocidos como la prueba de Dix-Hallpike. El objetivo del examen es desencadenar los síntomas de la enfermedad para facilitar el diagnóstico del vértigo posicional.

En lo que respecta al tratamiento, existen varias maniobras fisioterápicas que ayudan a mover los cristales de carbonato de cálcico situados en el laberinto para reposiocionarlos, reduciendo así los síntomas.

El tratamiento también puede incluir medicamentos que ayudan a aliviar la sensación de vértigo y los demás síntomas provocados por este trastorno.

Vivir con esta condición puede ser un desafío. Por eso desde todoaudifono.es nos interesa concienciar respecto a todas las enfermedades relacionadas con el oído. Detectar el problema y buscar ayuda especializada es el primer paso para recuperar la salud auditiva y la calidad de vida.