El zumbido en el oído es un ruido incómodo que una persona escucha sin la existencia de una fuente sonora real. De acuerdo con la Asociación Americana del Tinnitus (American Tinnitus Association) el 20% de la población mundial convive con el problema. Entre los ancianos mayores de 70 años, la incidencia es del 25%.
Hay zumbidos agudos y graves, y los sonidos pueden recordar un silbido, una cascada, una olla a presión, un motor o grillos. Los síntomas del zumbido suelen empeorar ante una exposición a ambientes ruidosos y, en general, suelen ser consecuencia de la pérdida de audición. Los expertos interpretan el zumbido como un intento del sistema responsable de la audición en compensar la falta del estímulo que debería estar presente.
Causas del Zumbido
Además de la pérdida de audición, las enfermedades neurológicas, la acumulación de cera en el oído, la depresión y una dieta inadecuada están entre las causas del problema. En el caso de los factores fisiológicos, la sensación es desencadenada por fallas en la vascularización del oído. Con el paso sanguíneo insuficiente, las células tienen menos oferta de oxígeno y no consiguen nutrirse adecuadamente, lo que perjudica el metabolismo de la región. La depresión altera los neurotransmisores responsables de la audición.
Otra causa es el uso excesivo de medicamentos como el ácido acetilsalicílico, anti-inflamatorios y antibióticos. Estas sustancias pueden perjudicar el riego sanguíneo en el oído interno al promover la vasoconstricción o modificar la oferta de nutrientes para las células de la región al alterar el metabolismo de los carbohidratos y los lípidos.
A continuación profundizaremos en las siete causas más comunes responsables de causar el zumbido en el oído:
Depresión
La depresión causa zumbido por alterar los niveles de los neurotransmisores responsables de la audición. Estudios demuestran que hasta el 60% de los pacientes con zumbido crónico tienen depresión y el 45% presenta ansiedad. Por eso, un enfoque psicológico y psiquiátrico muchas veces es fundamental en el tratamiento del zumbido. El efecto puede ser el contrario, cuando el zumbido desencadena síntomas depresivos. En este caso, el tratamiento precoz contra el problema auditivo ayuda a prevenir la depresión.
Enfermedades cardiovasculares
Las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión y la arteriosclerosis, perjudican la irrigación de los vasos sanguíneos del oído y en consecuencia, no llegan nutrientes suficientes a las células de la región, que compensan la falta de estímulo auditivo con el zumbido.
Pérdida de audición
La pérdida de audición señala que las células del oído están dañadas. Esto puede suceder, por ejemplo, después de una exposición a ruidos intensos. En este caso, el sistema responsable de la audición intenta compensar la falta de estímulo auditivo con el zumbido. Las personas que presentan un zumbido constante deben buscar un médico para recibir el tratamiento adecuado.
Diabetes
Un alto nivel de insulina también puede causar pérdida de audición por perjudicar a los estímulos eléctricos de las vías neurales, responsables de enviar la información del oído al cerebro. Tener la diabetes controlada es punto clave para que el zumbido no se desarrolle.
Dolores en el cuello
Los dolores en la región del cuello provocados por tensión o ansiedad, por ejemplo, hacen que el cuerpo libere sustancias estimulantes para mitigar el problema. Esta acción, sin embargo, también estimula las vías auditivas y provoca el zumbido. La fisioterapia y los masaje son formas eficientes para atenuar estos dolores y disminuir el riesgo de zumbido.
Café
Por ser una sustancia estimulante, la cafeína, presente en el café y en tés, puede aumentar la intensidad de la actividad de las células auditivas, lesionando y desencadenando el zumbido.
Acumulación de cera en el oído
La acumulación excesiva de cera en los oídos dificulta el trabajo de las células auditivas. En esos casos, la remoción de la cera y el tratamiento de la infección en la mayoría de los casos acaban con el problema.
Tratamientos para el Zumbido
No existe un único tratamiento eficaz para todos los tipos de zumbido. Algunas medidas disminuyen y eliminan el problema, otras reducen los síntomas. El éxito del tratamiento dependerá de las causas del zumbido y de la respuesta individual del paciente.
Las terapias más utilizadas son a base de medicamentos-vasodilatadores, anticonvulsivantes, ansiolíticos o antidepresivos. También puede ser efectivo el uso de aparatos de amplificación sonora, estimulación magnética transcraneal y la llamada Tinnitus Retrainig Therapy (TRT), que consiste en acostumbrar al paciente a convivir con el sonido. En casos de depresión, se recomienda acompañamiento psicológico.
Muchas de las causas que provocan la pérdida de audición u otros problemas que afectan el buen funcionamiento del oído pueden prevenirse a partir de hábitos saludables. La prevención sigue siendo el mejor tratamiento.