A pesar de que el declive en la audición a menudo se considera un aspecto inevitable del envejecimiento, la identificación de varios factores de riesgo potencialmente modificables ha proporcionado una nueva visión sobre las posibilidades de prevención o retraso de la pérdida auditiva adquirida. La alimentación sana destaca como uno de los mejores hábitos para mantener una buena audición
Investigaciones sobre la alimentación y la salud auditiva
Investigadores del Hospital Brigham and Women, en Estados Unidos, descubrieron que el consumo de dos o más porciones de pescado por semana reduce el riesgo de que las mujeres desarrollen pérdidas auditivas. Las conclusiones del estudio sugieren que una mayor ingesta de pescados ricos en omega-3 puede estar asociada a un menor riesgo de sufrir pérdidas auditivas.
El estudio se ha realizado a partir de la observación de 65.215 mujeres por un período de 10 años y se concluyó que las mujeres que se alimentaban con dos o más porciones a la semana tuvieron un 20% menos de problemas relacionados con la pérdida de audición. Estos hallazgos sugieren que la dieta puede ser importante en la prevención de las pérdidas auditivas adquiridas.
Una alimentación sana ayuda a prevenir la pérdida de audición
Mantener una alimentación sana es fundamental para la salud auditiva. Algunos nutrientes ayudan a reducir los riesgos de desarrollar pérdida auditiva y además ayudan a evitar que el problema progrese en el caso de que la persona ya padezca una deficiencia auditiva.
Además de los ácidos omega 3 existen otros alimentos como los albaricoques, plátanos, melón o naranja, ricos en potasio que, ingeridos en cantidad suficiente, pueden ayudar a evitar o retrasar los problemas de audición adquiridos por el paso del tiempo.
Los cítricos como el limón, la naranja o la mandarina, ricos en vitamina C y aquellos alimentos con un alto concentrado en vitamina E como las almendras, el aceite de girasol y la mantequilla de cacahuete, también ayudan a evitar la pérdida auditiva, posibilitando además una corrección de posibles deficiencias nutricionales, mejorando la circulación sanguínea y el sistema inmunológico de la persona.
Algunos alimentos favorecen el buen funcionamiento del órgano auditivo, sin embargo otros, pueden perjudicar nuestra salud auditiva. Los azúcares y los carbohidratos cuando se consumen en gran cantidad pueden conducir a problemas como la diabetes y la hipertensión, que también pueden favorecer el desarrollo de problemas auditivos.
La cafeína también es una sustancia controvertida cuando el asunto es salud auditiva. Algunos expertos señalan que la cafeína puede acentuar las molestias del zumbido. Sin embargo, algunas investigaciones señalan que, si el consumo no es excesivo, puede ser una aliada en el combate a ese síntoma.
En todoaudifono.es nos interesa concienciar respecto a todas las enfermedades relacionadas con el oído. Detectar el problema y buscar ayuda especializada es el primer paso para recuperar la salud auditiva y la calidad de vida.