El uso de audífonos y la rehabilitación auditiva

La audición forma parte de los cinco sentidos del cuerpo humano. Es el único sentido que siempre se encuentra activo, incluso cuando dormimos. Nuestros oídos tienen la función de capturar los sonidos y traducir la información al cerebro. La pérdida de audición se produce cuando hay una reducción de la capacidad auditiva, o sea, una reducción de la capacidad de percepción de los sonidos y dificultad para entender las palabras. Existen una serie de recursos que pueden ayudar a los pacientes con pérdida auditiva, entre estos recursos se encuentra la rehabilitación auditiva y reentrenamiento auditivo.

¿Qué es la rehabilitación auditiva?

La rehabilitación auditiva tiene como objetivo desarrollar las habilidades auditivas no adquiridas o adquiridas y luego perdidas por la persona que sufre una pérdida de audición. Los trabajos de rehabilitación se realizan principalmente a través de un entrenamiento de detección, discriminación, reconocimiento y comprensión de los estímulos sonoros, con la ayuda de dispositivos que permiten amplificar el sonido.

En definitiva el proceso de rehabilitación se basa en la asociación de ruido de “banda ancha”, modificando el ritmo de presentación del ruido en altura y tiempo.

Para que la rehabilitación auditiva ocurra de manera satisfactoria, es necesario que el audífono este ajustado adecuadamente o bien se de una asignación rigurosa del implante coclear (dispositivo que se inserta por medio de una cirugía, en lugar de la cóclea y estimula el nervio auditivo aumentado los sonidos de modo que el paciente puede oír de nuevo). Ambos recursos, cuando están bien adaptados, son capaces de ofrecer una percepción auditiva eficiente, especialmente en términos de comunicación. Y por lo tanto, facilita el proceso de rehabilitación.

Ayuda especializada

Es importante tener en cuenta que a partir del momento en que se detecta la discapacidad auditiva, se debe buscar ayuda especializada para valorar el recurso más adecuado, en función de cada caso concreto, para iniciar la rehabilitación, ya sea por medio de un audífono o implante coclear. El éxito de la rehabilitación auditiva dependerá en gran medida de la dedicación y la colaboración del paciente y de los familiares.

Proceso de adaptación

A pesar de los conocidos beneficios que aporta el uso de audífonos, muchas personas dejan de usarlos por que no logran adaptase a los mismos. Una persona con pérdida auditiva deberá pasar por un proceso de adaptación gradual al dispositivo. Esto se debe a que el cerebro sin estímulo sonoro debe acostumbrarse a la capacidad de oír, por eso es importante ser paciente y contar con el apoyo profesional adecuado para alcanzar el éxito pretendido.

Consejos para facilitar la adaptación a los audífonos

  1. Se recomienda utilizar el dispositivo de forma gradual al principio. Usarlo en casa por períodos cortos y aumentar gradualmente el uso a medida que el usuario se sienta más cómodo con el audífono.
  2. Ser paciente. La adaptación al audífono se da progresivamente. Es importante no apresurarse y ser consciente de que al principio los sonidos más normales del día a día pueden resultar extraños.
  3. Identificar los sonidos requiere muchas veces un entrenamiento. Es recomendable aprovechar los momentos cotidianos para practicar la identificación de los sonidos. Por ejemplo: detectar e identificar el ruido del reloj, de los aparatos electrónicos, diferenciar los pasos de las personas cercanas, etc.
  4. Practicar el reconocimiento de la propia voz mediante una lectura en voz alta, canto, etc.
  5. Cuando una persona utiliza un audífono por primera vez, es aconsejable entablar conversación con una sola persona a la vez de este modo el usuario podrá concentrarse y adaptarse poco a poco el timbre de voz, altura e identificación de las palabras.

Si necesitas una información más detallada sobre la adaptación al uso de audífonos, no dudes en concertar una cita gratuita con nuestros especialistas o contactar a través del teléfono al 660 691 727.