Los bebés puede oír incluso antes del nacimiento, de modo que es normal que durante sus primeros nueve meses de vida sean capaces de escuchar e interactuar con los sonidos y voces que les rodean.
Habiendo pasado unos cuantos días desde el nacimiento, se recomienda probar la audición del bebé. Se trata de una constatación vital ya que los niños aprenden su lengua nativa escuchando las conversaciones que se dan a su alrededor.
La mayor parte del desarrollo del lenguaje de los niños se produce en los dos primeros años de su vida. Un problema de audición que no se detecta antes de la edad escolar puede acarrear diversos trastornos comprometiendo plenamente el desarrollo psicológico del niño.
De modo que la audición infantil debe ser probada y ejercitada a partir del momento en que bebé es capaz de interactuar a través de los ojos, movimientos de cabeza y sonidos guturales.