Misofonía, ¿Qué es y cómo tratar el problema?

La misofonía, también denominada síndrome de sensibilidad selectiva del sonido (SSSS o S4), es un trastorno que provoca una intolerancia desproporcionada hacia determinados sonidos o ruidos concretos, como, por ejemplo, los sonidos habituales producidos por la boca, como la masticación o la respiración u otros ruidos cotidianos.

La reacción a estos sonidos, a diferencia de otras hipersensibilidades auditivas como la hiperacusia (intolerancia al nivel de volumen de los sonidos) y la fonofobia (miedo a los sonidos), no está asociada al volumen del sonido sino a la sensibilidad auditiva de la persona afectada, que termina por desencadenar un reflejo emocional de extrema irritabilidad, ansiedad o rabia. El simple tintineo de los cubiertos puede desencadenar una reacción explosiva en esas personas.

Síntomas de la misofonía

El síntoma principal es la aversión a determinados sonidos, no obstante este síntoma desencadena otros reacciones emocionales como ansiedad, rabia, pánico, ganas de salir corriendo o gritar, etc.

En general, la aversión es relativa a sonidos específicos, pero con el tiempo y si no se trata, la misofonía puede dificultar la vida normal de la persona e incluso inviabilizar una vida social sana. El misofónico vive en constante tensión con el mundo exterior, no puede controlar los ruidos que le rodean.

Los síntomas de la misofonía pueden aparecer en cualquier momento desde el final de la infancia. La intensidad de la reacción y respuesta a el ruido indeseado varía de un individuo a otro.

Diferentes niveles de misofonía

La misofonía tiene 11 niveles diferentes de categorías, que varían según la sensibilidad y la cantidad de ruidos molestos que afectan al individuo. Por eso, es importante el correcto diagnóstico y tratamiento para el control del síndrome.

Existen muchas similitudes entre la misofonía y el tinnitus, la sensación de zumbido en los oídos. Algunos investigadores sugieren que la misofonía está relacionada con la hiperconectividad entre el sistema auditivo y el límbico del cerebro, aunque todavía no existen datos concluyentes sobre el problema.

¿Cómo se trata la misofonía?

Infelizmente todavía no existe un tratamiento específico para este problema. La buena noticia es que existen varios tratamientos que ayudan a minimizar los efectos de una audición hipersensible.

La terapia conductual para el zumbido suele ayudar a mejorar el problema. En este tratamiento el paciente utiliza aparatos generadores de ruido con la finalidad de aprender ignorar los ruidos irritantes. También, puede ser recomendable, practicar actividades como la meditación o la relajación y así intentar reducir el grado de irritabilidad causado por la hipersensibilidad auditiva.

Finalmente, los protectores auditivos son los principales aliados de quienes sufren de misofonía, disminuyen  considerablemente los ruidos irritantes. Con ese bloqueo acústico parcial, los misofónicos pueden volver a la convivencia social normal.