El exceso de decibelios en los gimnasios puede dañar la audición

Decimos adiós al frío y recibimos con entusiasmo la primavera. Con la llegada del buen tiempo los gimnasios vuelven a llenarse, ¿El objetivo? Recuperar la línea antes del verano, pero atentos, el exceso de decibelios en los gimnasios puede llegar a afectar la salud auditiva.

Muchas personas acuden a los centros deportivos con el propósito de llevar una vida más saludable sin ser  conscientes de los posibles daños auditivos que pueden llegar a sufrir por el volumen excesivo de la música en las clases dirigidas. En algunas sesiones de spinning, zumba, body pump u tras, la música supera con facilidad los 110 decibelios. Los expertos dicen que nuestro oído tolera, sin riesgo de daño, hasta los 85 decibelios, a partir de ahí puede ser perjudicial para la audición.

Preocupación especialista por la audición en los centros deportivos

La principal preocupación de los especialista nace por el hecho de que no se trata de un exceso puntual. Mucha gente acude al gimnasio con frecuencia exponiéndose a estos excesos de ruido que puede provocar una pérdida de audición inducida. Se trata de una pérdida gradual por acumulación en función de la frecuencia y el tiempo de exposición al sonido alto.  Cuanto mayor sea la frecuencia, el entorno ruidoso, mayor será el problema.

Además, en la medida en que el volumen supera los 100 decibelios, aumenta el riesgo de lesiones en la cóclea (órgano dentro del oído responsable de la audición). En tales casos, el tiempo de exposición no debe exceder los 30 minutos.

Los trabajadores de los centros deportivos

La salud auditiva de los instructores es la más afectada. La jornada laboral les somete a una exposición prolongada y constante de ruido por encima de los 85 (dB) lo que a la larga puede provocar una pérdida permanente de la audición debido al daño que se produce en las células pilosas en el oído interno.

En la industria, el uso de protección auditiva es obligatoria entre los trabajadores. Sin embargo, en los gimnasios, no hay supervisión respecto al volumen de la música ni protectores de oído. El exceso de ruido es tolerable e incluso bien aceptado.

Estudios sobre el ruido en los gimnasios

Varios estudios evaluaron los niveles de ruido en los gimnasios y su percepción por parte de los profesores. Los resultados mostraron que el 86% de los gimnasios tienen el volumen de la música por encima de los límites recomendados ( 85 dB ) llegando superar los 115dB.

Para evitar o al menos mitigar el riesgo de daños a la audición, lo mejor es usar tapones para los oídos. Con ellos se puede reducir el excesivo volumen de la música y máquinas sin dejar de escuchar las canciones. Se estima que los tapones reducen entre 15 y 25 decibelios el ruido ambiente.

Desde todoaudifono.es recomendamos a todos aquellos que trabajan en ambientes ruidosos, hacer pruebas auditivas periódicas para ver cómo se encuentra su salud auditiva. Nuestros profesionales ofrecen la orientación necesaria para prevenir o detener el empeoramiento del problema. Reserva gratis tu cita AQUÍ.